

HARRY Y SUS AMIGOS VAN DE TIENDAS
(Por Lidia Anselmo - 1º B ESO)
Era un día soleado y Harry Potter estaba con sus amigos Ron y Hermione en la clase de “vuelo con escoba”. Era la primera vez que se subía a una escoba y le daba mucho miedo por lo que decidió meter su varita en el bolsillo trasero de su pantalón pero cuando fue a sentarse en la escoba sintió que algo se rompía. Era su varita. Harry fue a decírselo rápidamente a su profesor y él le dijo que cinco minutos antes de que terminara la clase le dejaría ir a comprar otra nueva.
Llegó la hora y Harry, Ron y Hermione fueron en busca de una nueva varita. Primero fueron a “Movistral”. Tardaron 10 minutos en llegar porque estaba a 700 metros y fueron a pie. Harry estaba muy indeciso porque no le gustaban mucho las varitas así que se tiraron allí 10 minutos. Al final decidieron irse porque no le gustaba ninguna así que fueron a la siguiente tienda “Varitoigo”. Tardaron en llegar 5 minutos ya que estaba a 300 metros de la anterior tienda. Cuando llegaron había mucha cola para atender, por lo que esperaron un poco pero les dijeron que no les quedaban varitas. Harry estaba un poco desanimado pero sus amigos le animaron a continuar. Fueron a la siguiente tienda “Decorange” y pese a estar a 600 metros de distancia llegaron en 5 minutos porque un hipogrifo los llevo volando. Harry vio una varita muy chula, era perfecta pero le dijeron que estaba reservada, entonces se fueron otra vez de la tienda.
Su siguiente destino era “Hechifone”, pero como estaba a tan solo 100 metros a Hermione se le ocurrió entrar en la tienda de los hermanos Weasly que les quedaba de camino para comprar chuches. Tardaron 3 minutos y después otros tres en llegar a “Hechifone”. Cuando llegó Harry se quedó sorprendido porque en el escaparate vio una varita exactamente igual a la suya. No lo pensó más, entró y la cogió pero tuvo que hacer otra cola aunque fue rápida y avanzó rápidamente. Al mirar el reloj Ron se dio cuenta de que no les iba a dar tiempo de llegar antes de que terminara la clase y los 400 metros restantes los recorrieron en 5 minutos gracias a Fred Weasly, hermano de Ron que los llevó en su coche. Llegaron justo a tiempo a Hogwarts ya que salieron cinco minutos antes de que terminara la anterior clase. Harry estaba muy contento porque no solo tenía una nueva varita si no que era igual a la anterior.
FIN
